"Un nuevo despertar"

Que el temor a fallar, no te impida jugar

27 noviembre 2005

La princesa de los ojos azules!


No quiero ser una más, déjame ser ella, la princesa de los ojos azules, déjame huir por el bosque negro hacia la suave luz de la noche, donde la luna la refleja con el viento que sopla la tierna tempestad. Recoge mis vestidos y llévame a la infinita soledad, recorrer valles y montañas, perderme sin ser encontrada, no quiero desvanecer en una simple ciudad, no quiero abandonar mis ojos en una suave cama, entre colchones y almohadas. Quiero correr por el peligroso valle de la muerte donde dormir en una oscura y dura roca llena de Mohs.
Busca la infierna destrucción para tu rostro de inmadurez, tus ojos oscurecen, se rompen en mil gotas de cristal, lloras sin ser consolada, huyes sin ser buscada, te pierdes sin mirar atrás... Buscas un romántico lugar donde sumergirte a la maldad. Te pierdes fiestas de tu consolación, no encuentras el rostro humedecido de tú féretro, no sabes dónde guardaron los ojos de tu caminar, no encuentras el azul que ilumine el camino. Con vestidos de color transparente caminas por las sendas de los muertos, allí se sumerge el cuerpo que te fue bautizado, no encuentras caminos de angustia para la claridad, huyes para no ser vista, tu nombre parpadea en el ataúd, pero tu cuerpo permanece sin ser visto, lágrimas de miles compositores de angustias ves allí, solo una mirada de dolor te conmueve para ser vigilada, te humilla las lágrimas de serrín, que caen sobre el féretro que te fue supervisado. Nadie observa que el cuerpo cuya alma no encuentran, se sumerge dentro de la tempestad esperando ser vista y saludada, un lloro desconsuela la salida, nadie permanece sonriente, nadie encuentra un motivo por el que sonreír, lloran sin consuelo que no los haga despertar, la humillación se evacua en el paso de los momentos, intentas recordar cosas que los adjunte de buenas personas, pero pocos consiguen sumergirse en las lágrimas que derrama la princesa de los ojos azules, la princesa que nunca fue tocada, a la que nunca quisieron, la que no querían para amarla, la que se perdió y no regresó, la que se otorgó aquel nombre... La que se encuentra en estado de hipocresía, no encuentra motivos por los que renunciar a su huida, mira rostros de desconsolación pero se sumerge en lo que algún día creó, y no pierde mas momentos para abandonar el estado de maldad. Sigue buscando por el tiempo, para que pare y detenga el tic tac, no quiere ser la vulgaridad de la infidelidad... Huye hacia lo más lejos de tu recordar, nunca para, nunca descansa, siempre caminó con aqul objetivo... Ella nunca desvanece... Ella perdida está para nunca regresar… Dejadla huir hacia la cruda realidad de la nueva tempestad, ella intenta engañar a su corazón para no alcanzar a la realidad. La muerte oculta en ella, le asusta el despertar, no quiere ser encontrada en ese mísero lugar, sus lágrimas se acercan al color carmín, su mente se hunde en el frío barro de la crueldad, no quiere entender el porqué fue abandona o huida sin querer ser encontrada. No aguanta más la tristeza de su corazón, entorpece su caminar, y se hunde en la calamidad, pierde la esperanza de un día al despertar…No siente la luz del sol, el viento le molesta al pasar, se cae en sus propios pies, deja que la noche pasé sin dormir, no entiende porque lloran sin saber, porque creen sentir, lo que nunca les llegó. Deja que sus dulces manos pasen por su enredado pelo, la princesa llora y no deja de abandonar las lágrimas que un día no dejaron de cesar, ella piensa en el día de allá, pero se pierde creyendo lo que nunca le dejaron ser, quiere volver, la duda le corroe, la duda no le deja abandonar sus ojos de cristal, no quiere entorpecer la meta que deja días atrás, no quiere abandonar al ideal que aumento su capacidad de aguantar, no puede dejar de pensar en las lágrimas de su nube al avanzar... Se siente sola en la tierra de la incredulidad, creé ser vista por inhumanos sin influencias, pierde todo tiempo de cansancio. El féretro sigue allí intacto, frío, las gotas sollozas no hicieron que fuese más ardiente el amor de esas gotas que nunca se supo si de cristal se trataban o si la simpatía del recorrer era la que todos deseaban. Con sus cansados pies, le caen la tinta color carmín de ellos, sin perder ni un segundo sube rocas hacia la cima, sin esperar ser llegada, desea que su cuerpo caiga al húmedo vacío, del que nadie sabe hacia donde llega. Escucha cada noche la misma canción, su enamorado la busca, ella creé no tener, él creé no ser. Dos inhumanas vidas perdidas en un mar de castigos salados, sin consolación alguna, la derrota les llega hasta la saliva que dudan en tragar, ahoga el tiempo de calma, siente la destrucción, la princesa derrama sus últimas gotas de consolación. Se consuela a su pobre alma sin piedad, no espera a ser suicidada, se cae al vacío con traje negro lleno de carmín. Vestiduras rotas el tiempo se acaba, la enseñanza los deja sin sentir, el cuerpo es visto, todo continua sin apaciguar, ellos lloran sin saber, ella salva aun está, entre algodones cayó, el viento la sostuvo con su manto de saber. Llena de gloria y esperanza, piensa en huir de todo lo que la salvó pero quiere volver a sentir el amor de esas gotas que derraman noche y día, sin saber donde llegó a caer ese cuerpo que nadie lo vio. Observa sin escuchar el lamento de cada alma sin piedad, ella desea salir y encontrar el abrazo que un día le faltó. Pierde la vergüenza de sentir, quiere ser vista, alza la mano hacia la vista, intenta disimular, pero no es vista, ella lo intenta de nuevo, pero nadie alza la mirada hacia la cima del tiempo. Almas sin compasión no lloren más, quiero ser vista ya... déjenme ver cada noche una estrella que ilumine mi caminar, déjenme ser la diva del lugar, la que sin ser, sea lo que nadie quiso ser. Responsable de actos oscuros sin querer, se convirtió, la mujer que lloraba sin gotear. Sangre derramé en el interior de mi corazón, vi como avanzaba y no dejaba ser vista. Mi alma lloraba cada vez mas fuerte, el grito se hizo en mi interior, el bosque escuchaba mi lamento, me dejaba huecos para llorar y derramar sangre dentro de mi interior... Nadie quería herir al tiempo que dejaron para querer ser lo que hay que ver. Creí llegar a la montaña mas alta, grite fuerte y alto, para que alguien alcanzara a escucharme, no logré ser vista, pensé en caer al vacía... Desee que almohadas de algodón cayeran sobre mi lecho, desnudé mi alma y quise avanzar por el tiempo de la consolación, creí ver que alguien miraba hacia el lugar donde la tierra era alta sin contemplar, donde el agua caía de una en dos veces mas, donde el mundo giraba hacia el rostro de un caminar sin llevar a ningún lugar. Pensé en dejar volar mis sentimientos de maldad, se enfureció, mi mente me engaño, vi como todos dejaban la muerte que nunca fue, pero era; allí sin rostro en el que fijar, vi una foto que me dejaba el viento divisar, donde aun joven yo, miraba hacia el interior de aquel amor que un día me dejó de ser un sentimiento que nadie supo saber lo que era. Creí ser engañada, por serpientes de esas que sale en cuentos y no saben que mirar. Vi la capa con la que rodearon cada lágrima de lástima, pensando cada ser que joven era aún, que malgastar de vida... Pero logré alcanzar a un alma herido de corazón, con mirada concentrada en aquella foto, ojos lagrimantes, que no dejaban pasar el llanto que su corazón encendía, pero los ojos se le difuminaban en la vista de tiempo... Conseguí lograr ser querida, miré y alcé fuerte mis ojos hacia la oscura tierra donde mi féretro se encontraba, con sangre, lágrimas y flores de cartón. El ser miró hacia lo mas alto del tiempo y alzó su mirada y acerco su cuerpo para divisar con exactitud lo que se encontraba ríos atrás, montaña arriba... Miro mis ojos difuminados con la tinta negra que caía de mis ojos, llegó a sentir la sangre que recorría mi cuerpo, llamó mi atención gritando Te Quiero... Deje que el viento me hiciera llegar esas palabras que delataban algo impresionable, nunca llegué a imaginar que la vida regalaría sentimientos ocultos por almas de saciedad... Llegué a correr hacia lo más bajo, pero tropecé con una enorme roca llena de sangre derramada de mi frente, y comencé a caer montañas abajo, y en voz alta conseguí decir, Te Quiero... Caí pensando en cada momento feliz que tuve, llegue a caer habiendo recorrido por mi memoria todos los momentos de felicidad eterna, incluso llegó a sobrarme varios segundos... Caía y caía no llegaba a caer, el ser querido avanzaba más rápido por el valle de sangre, caía entre arbustos y flores de cartón, creyó llegar cuando ya mi alma subió hacia el cielo, cuando todo ya había acabado... Dejó de correr y se tiró hacia la tierra que llena de piedras estaba, empezó a llorar sin dejar que ni una lágrima fuera desperdiciada para el dolor de sus rodillas, lloró por el alma que subió y que nunca llegó a ser suyo, la princesa ya no estaba, ya tenían un cuerpo para el ataúd de ella... El llanto de ella empezó a brotar por el bosque, lágrimas abundaban por el horizonte, el ser querido, no dejaba de consolar a su pobre corazón, recaído estaba, perdido ya... Dejó que las lágrimas de su princesa de ojos azules avanzara y cayeran, tantas lágrimas cayeron del cielo, ella logró a nacer un río de esperanzas y amor, llena de sus lágrima... Siempre está allí, siempre abunda allí, nunca acaba... Todo empezó para el ser, todo acabó para ella... Ya nada podrá parar a la princesa, que solo en su príncipe piensa noche y día... La PRiNCeSa De LoS oJoS aZuLeS...
Cada noche lo visita sin hacer ruido y lo llama con una suave melodía al compás del viento, enciende una brillante luz, la estrella que ahora lleva el nombre de la princesa, ella se lo regala a su ser casa noche, cantándole una canción que claramente deletrea palabras de amor, que denominan un Te Quiero y un Nunca Te Olvidaré... En el corazón te llevaré, en el tiempo dejaré un regalo para mi amado, en cada esquina dejaré un sentimiento de amor hacia ti, en cada tarde haré que las nubes coloreen un corazón para ti. Que la lluvia llene tu terraza de alegrías sin contar, cada día tendré un nuevo sentimiento de amor... Déjame que abandone sin dejarte... Te Quiero...
El ser querido esperó en su confianza en la destreza de su amor, pero él comenzó a llorar lagrimas de pasión, el tiempo se le abandonaba, nada podía ya hacer, creía ser lo que no podía escuchar, pensó en querer seguir en esta vida, pero el pensamiento se le caía más lejos a su desenfrenado corazón. Las lágrimas abundaban en el valle de la maldad, la oscuridad comenzó a brotar, solo se veía su río brillar. Creía estar cerca de ella, pero no le ayudaba a su memoria al pensar, las gotas empezaron a sumergir el angosto lugar, las piedras frotaban por cada ser de maldad, él ahogado quedó en ese mar de lágrimas que recitó para su princesa, ella sonrió y corrió a venida de su amado, el tiempo los unió la firmeza les llegó nada les separó en ese instante de corazón... Los Te Quiero comenzaron a brotar en el cielo que ella un día creó en su imaginación, y las flores de cartón que volaban hacia el amor...
El tiempo se calmaba en el llanto de la multitud, la creencia de que un día existió perduró en el viento que rodeaba el féretro... La tristeza dejó de ser, nadie quiso recordar aquella noche lo que fue, todos llegaron a olvidar él porque de cada lágrima de los ojos de los seres que aun permanecían inquietos intentando recobrar lo que lo fue en aquel momento, observaron y descubrieron que uno de los seres no permanecía inquieto con sus lágrimas de girasol...
Llegaron a entender que el viento y el tiempo los unió en las nubes que formaron un corazón...


Es una historia que escribí hace muchisimo tiempo, que si os apetece leerlo me parece genial!

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